miércoles, 27 de abril de 2011

El rey del trueno (parte I)

Los tres guerreros desaparecieron, Jen y su abuelo aparecieron de nuevo entre las tres estatuas, Jen vio a su abuelo, lo abrazo y lo beso en la mejilla.

No sabia que te había perdido- dijo Jen llorando

Pues, gracias a ti pude volver- dijo el abuelo

¿Y abuela como esta?- pregunte Jen con un tono de voz algo preocupado

Tu abuela se encuentra bien gracias a dios- le dijo el abuelo sonriendo

Esta bien- le respondió Jen con un suspiro de alivio 

Jen tomo la espada que se había caído, la coloco en su funda que lo tenia en la espalda, se coloco las alas, tomo al abuelo por la cintura y voló.

Volvió al hotel donde se estaba quedando, para ese momento eran las diez, despertó a Laube y le pidió que bajara, ella lo hiso y vio al abuelo, se sorprendió y lo saludo, el les dijo que se sentaran, que iban a hablar seriamente, Laube y Jen se miraron y se sentaron.

El viejo les dijo que antes de morirse escucho a unos soldados de fuego, que si se llegaba a obtener las cinco piezas podía controlar lo que el quisiera.

¿Como es eso?- quiso saber Jen
Bueno, tu puedes controlar el tiempo, el espacio, tu materia, tu peso, tu todo, obtienes todos los poderes que existen- le dijo el anciano a los muchachos

Jen abrió los ojos por completo, se levanto y se preparo para volver a partir de viaje, ya que se quería ganar la otra parte de la armadura, y quería llegar a ser un controlador maestro.

Salió de la casa y tuvo que esperar a su abuelo y Laube, los cuales se tardaron un buen tiempo. Hasta que al fin salieron y Jen casi en el piso de tanto esperarlos toma la espada que se le había quedado dentro de la casa, volvió a salir y la cerro.

El fue en la cabeza e iba caminando muy rápido, Laube y el abuelo no le seguían el paso, Jen se comenzaba a estresar ya que no llegaba a la ciudad de trueno, llegaron hasta un pueblo, ya eran las 3:00 de la tarde y Jen le pregunto a uno de los habitantes de ese pueblo que tan lejos quedaba. El señor le dijo que tenia que llegar al fial del camino, el cual terminaba a unos 3 kilometros, Jen se entusiasmo, se coloco las alas y volo a la velocidad del sonido hasta la ciudad, llego en menos de 2 minutos, paro y vio que de la torre principal caian demasiados rayos a la vez, se paraban por un momento y volvían a caer.

Jen suspiro, pero no se devolvio, siguió el camino hasta la puerta de la ciudad, vio dos estatuas, eran dos dragones negros, los cuales tenían una luz en los ojos, parecieran que estuviesen vivos, Jen trago en seco y entro. Las puertas se abrieron y el iba caminando muy lento ya que las personas lo miraban con rabia, Jen pensó que eran por las alas asi que se las quito. Siguió caminando y llego a la puerta del la torre de batalla, trato de entrar pero los soldados no lo dejaron, las personas se aglomeraron alrededor de el, el se comenzaba a asustar. Ciertas personas alzaron los brazos hasta la altura de sus hombros, Jen se coloco las alas y los guantes, el pecho y el casco los dejo para lo ultimo, los aldeanos empezaron a atacar, Jen se cubría con el agua, y contraatacaba con las alas, llego un punto en que se canso y se cayo, un rayo cayo justo delante de Jen y apareció el rey de Trueno, era el hijo de Zeus, el abrió los ojos los tenia del mismo color que aquella vez que se vieron, eso intimido a Jen.

¿Como te llamas?- le pregunto Jen
Mi nombre es Leónidas, y soy el rey de la ciudad de trueno, aunque eso tú lo debes saber, ya que mataste a mi padre- dijo Leónidas mirando a Jen

Jen trago en seco y se levanto, los aldeanos se fueron, ambos entraron a la torre de batalla, Jen se coloco todas las piezas y Leonidas ya tenia las botas puestas.

¿podemos empezar?- pregunto Leonidas con un gesto desafiante

Esta bien- respondió Jen desapareciendo en el instante, y reapareció detrás de Leonidas, le trato de pegar un destello hizo que perdiera la concentración, cuando volvió a abrir los ojos vio que ya no se encontraba, Jen se levanta y mira a su alrededor pero no vio a nadie, el vuela hasta la altura del techo para ver si lo encuentra pero no lo ve.

¿Que paso?- Jen escucho una voz detrás de el, voltio pero no vio a nadie, un destello lo dejo ciego, perdió equilibrio y empezó a caer, un rayo de luz detuvo su caída con un golpe en la espada, Jen abrió los ojos del impacto, luego otro rayo de luz lo desplomo contra el suelo, Jen no se movia, Leonidas aparecio, le coloco el pie en el pecho y comenzaba a apastarlo…
    

sábado, 19 de marzo de 2011

El reencuentro

De que estas hablando- pregunto Jen- déjate de balbuceadas, Jen corrió hacia el, utilizo la espada, Valentía se quito del camino Jen se agacho para darle una patada en la cara, Valentia dio un paso hacia atrás luego Jen se levanto, sostuvo la espada con fuerza y le trato de volver a pegar a Valentia, pero su intento fracaso. Jen se rie y sostiene la espada con la mano derecha cierra los ojos y la espada empieza a expulsar rayos de la hoja.
Te destruiré con un solo golpe que te de- dijo Jen mirando la espada. Corrió hacia Valentia, pero el desapareció y reapareció detrás de Jen, este se enojo, dio media vuelta para pegarle a Valentia pero no pudo, Jen estaba cansado, asi que le coloco mas fuerza a la espada, esta lanzaba rayos, y se torno un color azulado, se veía que en la espada estaban dos elementos activados al mismo tiempo.
Como es posible- se pregunto Vlaentia
Jen sonrio y volvió a tratar de pegarle, esta vez logro hacerle unos pequeños rasguños, Jen pensó que si lo volvia hacer podría activar los cinco elementos al mismo tiempo, asi que lo intento. Tomo la espada con fuerza, esta se torno un color morado, Jen sonrio y lo volvió hacer, al terminar estaban los cinco elementos activados, la espada tenia una gama de colores muy espectacular, expulsaba rayos y a la vez fuego, Jen nunca había sentido tanto poder.
Quiso dar un paso, pero no pudo ya que la espada pesaba demasiado, Valentia estaba atonito, el nunca pensó que eso se llegara hacer, el aprovecho la inmovilidad de Jen para atacar. Viajo mas rápido que el sonido, con el mismo impulso de la velocidad le dio con la rodilla en el estomago, Jen salió volando, estaba adolorido y cayo a varios metros del lugar en donde estaba. Valentia se acerco rápidamente, Jen se trato de levantar y este le dio un golpe en el rostro volviéndolo a tirar al suelo, Jen se levanta y con un movimiento rápido trata de pegarle a Valentia, logra tocarlo, pero no consigue nada ya que la armadura que tenia era muy fuerte, Jen se sorprendió, Valentia le da una patada en la cara, tirándolo unos cuantos metros mas lejos.
Jen estaba todo herido, no se podía mover, el elemento agua que estaba en la espada empezó a reaccionar, curando todas las heridas de Jen, el se levanto y se puso a pensar, en que si utiliza dicho elemento para mover el peso de la espada podría funcionar. Y utilizo el elemento tierra. Se dio cuenta que de esa forma era mejor así, así que la levanto se la coloco en el hombro, soltó una sonrisa y desapareció. Valentía quedo sorprendido no sabia que hacer ya que Jen era la primera persona en hacer eso con la espada, el quedo inmóvil.
Jen apareció por atrás y le atraviesa la espada en la espalda, Valentía mira hacia arriba, y le ocurrió un flashback, aparecieron imágenes, de el, con Jen y Laube, se le salieron las lagrimas, miro a Jen, con las energías que le quedaban se quito el casco, una figura de color crema va apareciendo, se va quitando el casco poco a poco y mechones de cabello negro van cayendo.
Jen quedo sorprendido por lo que vio, no se creía capaz de hacer algo como lo que hiso, este rompió en llanto.
Gracias mi amigo, por liberarme de estas cadenas, te lo agradezco, ahora me podré ir en paz- dijo Sam, poco a poco su voz se apagaba.
Jen cayo de rodillas en el suelo, viendo el cuerpo de su amigo tendido en el piso, con una herida en la espalda, el lugar en donde estaba se iba desvaneciendo y estaba apareciendo en el mismo lugar donde estaban los tres guardianes, Jen estaba de rodillas llorando en el piso.
Levantate, ni ha pasado nada- dijo Amor con su tierna voz
Jen alza la mirada y ve a Sam parado, totalmente erguido, Jen solto una carcajada y se seco las lagrimas, vio a los tres guardianes, detrás de ellos había un resplandor de luz era de color amarillo, este resplandor pegaba con las armaduras de los tres, se veian celestiales como unos verdaderos guardianes.
Lo prometido es deuda- dijo Coraje
Esta bien cumplámosle su deseo- anexo Amor, los tres levantaron las manos cerraron los ojos y aparecimos en un lugar todo oscuro, al final se veía un árbol, este era todo negro y atrás tenia un resplandor azul, se veía hermoso.
Coloca tus manos en ese árbol, piensa en la persona que quieras salvar, se abrirá un agujero en el tronco del árbol y tienes que sacar a dicha persona de hay- dijo Valentía.
Esta bien- respondió Jen
Se acerco al árbol, poso sus manos sobre el, quiso pensar en Sam pero no le llegaban ideas a el, si nunca hubiese estado con el, como si el nunca hubiese existido, Jen no quiso seguir, pero despues pensó en lo que le diría su abuelo si estuviera aquí, el tronco del árbol se abrió por la mitad, salió una mano, Jen se apresuro para agarrarla, tiro de ella con toda la fuerza que tenia y de ese hoyo salió su abuelo, Jen cayo y encima de el cayo su abuelo.
Listo humano, hicimos lo que te prometimos, ahora volaremos hacia el cielo, te dejaremos la espada en tus manos, esperamos que la cuides bien.- dijo Amor
¿Y cuando te volveré a ver?- le pregunto Jen mirando a Sam
Cuando tu no quieras y mas lo necesites hay estaré, pero cuando tu mas quieras pero no me necesites, me tendré que ir- dijo Sam secándole las lagrimas Jen     

    

miércoles, 16 de marzo de 2011

La resurreccion (parte III)

Jen se encontraba cansado, tenia una respiración muy rápida. -¿Ya te cansaste?- dijo una voz, -¡no!, estoy bien- respondió, -entonces podre hacer esto- volvió a decir esa voz, de los espejos salieron agujas, salían cien agujas por segundo, y todas se dirigían hacia Jen, este utilizo la espada, empezó a girar en un solo pies, y utilizo la espada como escudo, esquivando todas las agujas, se detuvo y miro hacia el espejo que tenia en frente, hay no había nada, Jen se enfoca en la espada y esta brilla de color rojo, Jen la alza y la baja con mucha fuerza. La espada expulsa una ráfaga de fuego contra el vidrio, este explota, y por detrás de vidrio sale volando Amor, ella choca con otro espejo que tenia atrás y lo destruye.
Ahora si, te agarre, estas perdida- Dijo Jen
¿Eso crees?- respondió Amor, levantándose, ella estaba cambiando de forma, le salían alas, su piel se cambiaba a un tono blanco, le salían pezuñas, una cola. Después de un rato en esta estado, al fin se termina de transformar y se convirtió en un Pegaso.
Mira mi forma, de bestia- dijo Amor
Esta bien, no es tan terrorífica- respondió Jen
Jajajaja ¿eso crees?- anexo Amor con una carcajada
¿Si?- dijo Jen dudando
Lamento, decirte lo contrario- Dijo Amor, su color blanco cambiaba a negro, y sus rojos se volvieron rojos.
Ohh- dijo Jen con un gesto de asombro
El Pegaso galopo contra Jen, este saco la espada y se coloco en posición de defensa, el Pegaso desapareció de la vista de Jen, este se sorprendió, sabiendo que podía aparecer por cualquier lado. U ala le pega en la espalda a Jen, este se voltea y no hay nada, luego otra ala le pega en la espalda otra vez, pero no hay nada. Jen gira bruscamente, con su espada en la mano y justamente, cuando esta en medio del trayecto, va pasando el pegaso, le dio con el filo de la espalda en una ala, el Pegaso cayo, Jen fue caminando hacia el, le coloco el filo de la espada a solo cinco milímetros.
El rostro del pegaso empieza a cambiar, convirtiéndose en varios rostros a la vez, primero se convirtió en el rostro de Laube, luego en el del abuelo de Jen, luego en una muchacha, que se parecía mucho a una chica que vio en la ciudad de tierra y por ultimo a Sam. A Jen se le salió una lagrima con el ultimo rostro, y se dijo: “para salvarte, tendre que matarte… que irónico ¿no?”- el pegaso vuelve a su estado normal despues se le sale una carcajada, se levanta y camina hacia atrás, metiéndose en uno de los espejos, Jen lo siguió pero este no pudo entrar en el espejo.
De los vidrios volvieron a salir agujas, pero esta vez eran mas que la vez anterior, Jen sostiene la espada con fuerza, tenia unas cuantas heridas, en la espalda tenia seis agujas clavadas y en la pierna dos y en el brazo derecho una, la espada brilla de un color rojo, despues a ella le salen una chispas, y al rato se prende en fuego, Jen toma una posición semi-jorobada, del piso empiezan a salir pequeñas llamas, luego sale mas y cada vez mas, hasta que llego a un punto en el que alrededor de Jen salia una pared de fuego del piso. Jen mira tanto poder, se rie, pero su risa fue una risa algo sanguinaria, llena de poder, con sed de victoria.
Jen gira la cabeza, aun con el aro de fuego a su alrededor, Jen libera toda la energía que tenia acumulada y explota todos los espejos que habían hay, miro para una de las esquinas y vio al Pegaso lleno de sangre, un ala se le había roto y tenia heridas en todos lados.
Gracias por liberarme- dijo Amor volviendo a su estado normal.
Jen aun tenia esa mirada, Amor se levanta y le toca la frente con el dedo índice, y Jen vuelve a ser el mismo.
Tu no pasaras por el estado que pasamos nosotros- dijo Amor con una voz calmada, ella y Jen volvieron al mismo lugar, en donde estaba los otros dos guardianes, Jen se encontraba muy cansado, no tenia ganas de seguir, se paralizo y cayo al piso. Jen se había desmayado, Amor lo despertó rosándole la cara con su mano, Jen se vuelve a poner de pie.
Ahora es mi turno- dijo Valentía
¿Qué?- respondió Jen
Si, bueno vamos a mi mundo favorito- dijo Valentía con una sonrisa
Ellos dos aparecieron en ningún lugar, se veía la nada, es escuchaba el silencio.-¿Dónde estamos- pregunto Jen -estamos en un lugar, en donde tu no te podrás esconder- respondió Valentía. Jen tomo su espada y fue contra Valentía, estaba a solo un metro cuando Jen hizo el primer ataque, pero el lo esquivo.
¿Eso es todo lo que puedes hacer?- pregunto Valentía  
Claro que no- grito Jen, el volvió a tratar de darle a guerrero pero volvió a fallar.
Ahora es mi turno- dijo Valentía, este extendió su mano derecha, apunto hacia Jen, y Jen se paralizo.
Ves, que a mi no me podrás ganar- dijo Valentía.
Bueno, eso lo quieres creer tu, por que ya te gane- dijo Jen moviéndose, se levanto y miro a Valentía, este estaba muy sorprendido, ya que nadie había podido romper su ataque, así que pensó que esa seria una batalla digna de admirar.
Jen agarro la espada con fuerza, y esta paso a brillar a un color azul, pero un azul metálico, le salían rayos de todas partes.
Ahora creo que si es una batalla justa- dijo Jen mirando la espada, el volvió a correr contra Valentía, al estar cerca quiso hacer una estocada, pero Valentía se movio, de la hoja de la espada salieron rayos, y uno de ellos le pego a el, cayo al piso, Jen se acerco para terminar de matarlo, pero desapareció, Jen miro hacia todas partes, y lo tenia atrás, el también tenia un sable, Valentía se acerco poco a poco a Jen, pero Jen utilizo la espada para romper el sable de el, no hagas nada, ya te gane, no tienes escapatoria.
pero que tal si yo te digo que soy un amigo tuyo...- dijo Valentía

domingo, 13 de marzo de 2011

La resurreccion (parte II)

Yo primero -dijo Coraje- tendras que pelear conmigo, me pondré de tu tamaño para que sea una batalla justa. –despues de haber dicho esto, el se redujo a una estatura de 2 metros- asi esta mejor.
Jen se quito la espada de la espalda, y el corrió hacia contra coraje, el guerrero volo y Jen trato de hacer lo mismo, pero no pudo, se sorprendió.
¿Por que no puedo volar?- se dijo Jen
Por que en este mundo no se pueden utilizar los espíritus- respondió Coraje
¿Y como es que tu me leistes la mente?- pregunto Jen
¿Ah no te lo había dicho?, bueno yo tengo como poder el leer la mente- dijo Coraje
Esta bien- dijo Jen suspirando muy profundo.
Este salto contra Coraje, le quiso pegar con la espada pero este desapareció, ya que estaba en su mundo y podía hacer todo lo que el quería. Jen volvió a tocar el piso, al caer coloco una mano en el piso para no darse contra el.
Coraje apareció detrás de el, este alzo su mano y le dio en la nuca a Jen, este cae tumbado en el piso, hace un movimiento de ciento ochenta grados, en el sentido de las agujas de reloj, y se levanta quedando de frente a Coraje, le dio un golpe en la boca del estomago y Coraje cayo tendido en el suelo.
Te gane- dijo Jen
No creas eso todavía- respondió coraje. Este se levanto del piso, se coloco en un postura erecta y su color era azul, se fue cambiando poco a poco a un rojo vivo.
Ahora, veras mi verdadera forma- grito coraje. A el le salieron a las en forma de murciélago, pero estas eran de un color rojo, el cuello se le estiro y le salió una gran cola, le salieron garras, los pies y las manos se convirtieron en patas, a su cuerpo le salían escamas, un hocico y este se volvía mas grande, le salieron llamas en las alas, en la cola y en la espalda. Coraje se había convertido en un dragón, pero uno de fuego
Esta es mi forma natural, soy conocido como el hijo del espíritu Nugo, a mi me llaman el Dragón de la Muerte. Ahora lucharemos en mi mundo favorito- dijo Coraje, y al terminar Jen y el aparecieron en un lugar llenas de montañas, que sobrepasaban las nubes, Jen se acerco al borde de la montaña, se asomo y vio que era un vacio, si caia moría de una vez. Y lo único que Jen tenia para pelear era la espada.
Coraje voló lo mas alto que pudo, desapareciendo de la vista de Jen, este se preocupo ya que no sabia donde estaba el dragón, Jen se separo del borde, agarro la espada y se coloco en posición de defensa, empezó a sudar frio, no sabia que hacer, le pasaban mil cosas por la cabeza, se encontraba distraído, pensaba en como derrotar a Coraje. De repente una silueta negra se apareció por el aire, Jen se asusto, coloco la espada por encima de su cabeza, la silueta desapareció, por atrás de el venia una gran bola de fuego, Jen sintió el fuego de la bola y salto, miro hacia abajo y vio la bola, recogió los pies para que no se les quemaran, dio un medio giro, extendió su brazo, en el cual estaba la espada, pensó en Sam, y lo que haría si estuviera vivo, después de esto la espada brillo de un color azul muy claro, al terminar de dar el medio giro, Jen coloco mas presión en el brazo donde tenia la espada, ella lanzo una ráfaga de viento tumbando a Coraje.
Así, si esta mejor- dijo Jen mirando la espada.
Demonios, ya aprendió a utilizar la espada, tengo que actuar rápido- dijo Coraje. Este volvió a subir, pero no tan alto como la otra vez, alzo la cabeza, coloco su hocico hacia arriba y lo abrió. Encima del hocico había se estaba creando una esfera de fuego, esta tenia al redor unas chispas de electricidad. Se veía, como la esfera alzaba todo lo que era materia y la volvía fuego, con eso ella crecía cada vez más.
Jen miro la espada y esta tomo un color rojizo, Jen sonrió y salto lo mas alto que pudo, llegando al estomago de Coraje, este alzo la espada, la sostuvo con las dos manos y la coloco boca abajo, luego se la clavo en el pecho a Coraje.
El dragon abrió los ojos, le salió sangre por el hocico, Jen le quito la espada del pecho, dio un giro y le dio una patada en la herida, expulsando al dragón lo mas lejos posible. Pero Jen no tuvo en cuenta la esfera de fuego que Coraje había hecho, eso estaba por encima de el, empezó a descender. Jen miro hacia arriba y la esfera iba muy rápido como para detenerla y Jen no podía salir volando de hay. Alzo el brazo izquierdo –por favor funciona, funciona- grito Jen. Y de ese brazo salió un escudo, Jen lo utilizo para protegerse del fuego. Jen sentía el calor de la esfera de fuego, pero no podía hacer nada solo tenia que esperar a que se disipara. Estaba cayendo demasiado rápido, al tocar el suelo, Jen ejerce fuerza para tratar de ganarle a la esfera, pero esta no se disipaba. Miro al lado de la esfera, y mas abajo en otra montaña estaba Coraje que se levantaba del suelo, aun tenia la herida abierta y no se veía que tuviera la misma fuerza, Jen miro la esfera, hiso un ultimo intento, agarro la espada con toda su fuerza, esta se torno de un color marrón, otorgándole mas fuerza a Jen, este movió su brazo izquierdo, con suficiente energía para expulsar la esfera hacia donde estaba Coraje.
El dragón trato de escapar de ese lugar, pero no se pudo mover y la esfera impacto contra la montaña, destruyéndola totalmente. Jen se encontraba muy cansado, este cayo arrodillado, cuando toco el piso con las manos volvió al mismo lugar en donde se encontraba, con los tres Guardianes.
Yo te había matado- Grito Jen señalando ha Coraje
Si, si lo hiciste, pero destruiste mi parte diabólica, ahora gracias a ti, soy un Guardián libre- dijo Coraje con una sonrisa   
¿Qué?- pregunto Jen
Si, nosotros estamos encadenados a este mundo, si tu llegas a romper nuestras cadenas te damos una oportunidad para que saques a alguien de la muerte- Respondió Valentía
Esta bien, lo entiendo- Dijo Jen
Ahora es mi turno- dijo Amor- Pelearemos en mi mundo favorito

Al decir esto, aparecieron en un cuarto, muy grande, como de unos quince kilometros cuadrados, este estaba compuesto por varios espejos y cornetas, Jen no sabia donde estaba, miraba su reflejo en los espejos, y veia una sombra detras de el unas que otras veces.

Bienvenido a mi mundo- Dijo Amor, su voz provenia de todos lados

¿Donde estas?- pregunto Jen

Justamente de tras de ti- respondio Amor, y su voz provenia detras de Jen, el se giro para verla, pero no estaba ahy. Jen se empeso a asustar, escuchaba la risa de Amor por todos lados, empeso a correr, y seguia escuchando la risa, cada espejo que se le crusaba en el camino el lo cortaba con la espada. Estaba cansado, vio a Amor, el fue conriendo y le pego con la espada, pero era un espejo, luego la volvio a ver a su izquierda, Jen fue corriendo a darle y tam bien era un espejo... 

martes, 8 de marzo de 2011

La resurreccion (parte I)

En esa misma tarde dieron de alta a Jen, este y Laube salieron del hospital. Jen aun se encontraba adolorido y muy cansado, los dos se encontraban solos, se sentía la ausencia de Sam, era como si alguien les hubiera arrancado ese espacio, los dos se fueron a un hotel, a dejar sus cosas.
En la noche Laube y Jen salieron, ambos se fueron a una plaza que quedaba cerca de hay, se sentaron en las bancas, se sentó Laube y después Jen, acostándose y colocando su cabeza en las piernas de Laube. Ella le paso su mano por el pelo liso de Jen, lo estaba peinando ya que lo tenia muy alborotado.
Te amo, ya te lo había dicho- dijo Jen en un susurro
En algún momento me lo tuviste que haber dicho- dijo Laube con otro susurro, ella se iba acercando poco a poco a la cara de Jen. En la plaza había unos faroles, lo cual la iluminaban, y le daban un toque algo romántico.
¿Te acuerdas el primer dia que me dijiste “te amo”?- le pregunto Laube
Si, si me acuerdo- Dijo Jen con un tono un poco olvidadizo, ambos estaban a solo milímetros uno del otro.
Es mentira, te he dicho que no me mientas- dijo Laube rozando los labios de Jen
Pues bésame para ver si es mentira- Dijo Jen, después que dijo esto los dos labios se unieron, Laube y Jen tenían los ojos cerrados, lo único que escuchaban era el acelerado corazón de los dos. Jen se resbalo y callo al piso, Laube también se callo, pero ella le cayo encima a Jen.
Te encuentras bien- dijo Laube sobre Jen
Creo que si estoy bien- respondió Jen con falta de oxigeno.
Ohh, ya entendí- le respondió Laube levantándose de encima de Jen.
Jajajaja- se echo a reír Jen
¿De que te ríes?- quiso saber Laube
Es que me da risa en la forma que nos caímos- respondió Jen
Ha ya… Jajajaja- Laube también se echo a reír
Jen se levanto del piso, se sacudió el trasero y camino, le agarro la mano a Laube y se fueron por el camino de la plaza. Despues de un rato Jen le suelta la mano a Laube, este se va hacia detrás de Laube y la agarra por la barriga, ella se sonrojo, Jen le empeso a susurrar- lo eres todo para mi, no se que haría si tu no estuvieras a mi lado, nunca soportaría que te pusieras brava conmigo, y dejame decirte que yo soy muy celoso- le susurro Jen en el oído.
¿Con que eres celoso?- Dijo Laube con un tono de misterio.
Si, si soy muy celoso, y odio tener celos, yo mismo me castigo con mis pensamientos- respondió Jen agachando su cabeza.
Ok, a mi me gustas tal y como eres, yo no cambiaria nada de ti- respondió Laube
Jen se sonrojo y le respondió lo mismo. Se hiso muy de noche, y ambos se devolvieron hacia el hotel. Al llegar los dos se bañan, primero Laube y después Jen, se colocan sus pijamas y se van a la habitación a dormir. Jen tiene un sueño, en el sueño el aparecía en el mismo lugar con los cinco espíritus, ellos discutían sobre la resurrección.
Oigan- grito Jen
Dime mi joven enamorado- respondió Nugo
¿De que hablan?- quiso saber Jen
Estamos hablando de la resurrección, y como es posible- respondió Isgo
¿Que?, ósea que se puede traer un cuerpo otra vez a la vida, si, si se puede, pero tienes que sacrificar algo para ello.- respondió Mogo
Esta bien, y donde puedo resucitar un cuerpo.-pregunto Jen
Tienes que recorrer cinco kilómetros hacia el oeste de la ciudad de trueno, eso serian unos trece quilómetros desde la ciudad del fuego- respondió Ango
Esta bien, muchas gracias- Les agradeció Jen moviendo su mano de un lado hacia otro, este se movia hacia atrás y los espiritus se alejaban, esta era la segunda vez que Jen hablaba con ellos y no les veía la cara.
De un salto Jen se despertó, estaba todo sudado, Laube aun seguía dormida,  Jen miro el reloj y eran las cinco y veintisiete de la mañana. Jen se levanto y fue hacia el baño, se cepillo y se coloco su ropa, esta consistía en un jean que le quedaba un poco suelto, una camisa blanca, se vendo la mano derecha, y se coloco las alas para poder ser mas rápido, miro la espada y decidió llevársela. Jen salió de la habitación con mucho cuidado para no despertar a Laube, al salir este desaparece y reaparece en la calle, se dirige a una tienda donde vendan un mapa, sobre las cinco ciudades, al comprarlo lo abre, observa hacia donde tiene que ir.
 Y sale volando a toda velocidad hacia ese lugar. El nombre del lugar hacia donde se dirigía se llamaba la ciudad de Los Tres Grandes, ya que en esa ciudad habitan tres estatuas, conmemoradas a los tres guardianes de la armadura. Eran las nueve y Jen aun seguía volando, iba a trescientos kilómetros por hora. Jen no se transformo, ya que había dominado los espíritus la primera vez que los vio, y ahora puede transformarse a su antojo. A las nueve y cuarenta y siete, llego a la ciudad Los Tres Grandes, visualizo las tres estatuas, estaban formadas en un círculo, señalando hacia el centro de este. Jen llego hasta el centro, leyó una piedra la cual decía “al alzar el preciado tesoro de todo guardián la puertas se te abrirán”, Jen se puso a pensar, vio su espada y le llego una idea a la cabeza, la saco y la alzo en el medio de los tres guardianes.
De repente el ojo de uno de los guardianes se ilumino de un color verde, el dedo de ese guardián lanzo un rayo que iba hasta la espada, ese rayo se desvió dándole en los ojos a otra estatua y así sucesivamente hasta que los tres guardianes brillaban, en ese momento el tiempo se paro, y las tres estatuas se movieron.
¿Quien eres?- pregunto la estatua que parecía mas vieja
Mi nombre es Jen, y soy el elegido- respondió Jen
Y para ¿que viniste hasta acá?- respondió la estatua con forma de mujer
Yo vine, por que un amigo, murió por mi culpa y ahora quiero revivirlo- respondió Jen
Bueno, para eso tendrás que pasar por tres pruebas y después nosotros tomaremos la decisión si eres digno del poder de resurrección-dijo la estatua más anciana- y por sierto mi nombre es coraje, el de ella amor y el de el es valentía, somos los tres guardianes de la espada de la luz.